miércoles, 19 de junio de 2013

¡¡¡CHUTE DE MOTIVACIÓN!!!

Miércoles. Estoy en casa sin hacer nada. "Las 20:00 ya". Sigo sin móvil -lo he perdido porque soy un capullo-, así que no sé nada de nadie. "¿Y si me voy a hacer bloque un rato?"

Llamo al Ortiz y a la Mingo desde el fijo de casa. No me lo pillan, creo que están en el refu, arreglando el huerto que se merendaron los caballos... "Ufff no me apetece hacer ná........ además está que parece que va a llover ya mismo". Vuelvo a llamar........ nada. "Estoy pensando que podría ir a probar el Caracol, lo mismo matizo alguna cosilla como que igual me la llevo, con las placas nunca se sabe. Y si se pone a llover pues me vuelvo. Total, son 10 minutos". Las 20:15 ya... "¡Eah, me animo! Y voy a pillar la cámara y el trípode, así la dejo puesta porsiaca..."

Aparco en Cantoco, junto al río, y veo el coche del Güili: "Qué casualidad, estarán por aquí los bichos". Llego al Caracol y la casualidad es aun mayor: Bea y David con la colcho puesta en el mismo bloque. "¡¿Pero qué hacéis por aquí?! Os juro que venía justo a probar esta placa..." Aparecen Guille y el Arnes de por ahí atrás: "Pues íbamos a movernos... ¿Qué se puede hacer por aquí?" Terminamos analizando guía en mano todas las variantes del bloque de la Travel Power: "Yo estuve el lunes pasado dándole a la travesía y ni me meneaba...". El Arnes sufre uno de sus ataques repentinos de motivación infinita, y aunque la prueba con su particular estilo de "manos-de-alicate", parece algo intimidado por el grado: "¡¡¡¡Caaagüendios maaaaacho 7a estooo!?!? ¡Y yo tanto entrenar y entrenar y ni me meneo niño! Me "paece" a mí que le van a dar más por cu** al roco... A partir de hoy roca, ¡¡roca todos los días!!" Ya salió, ese gran propósito que todos nos hacemos periódicamente, y que le hemos oído al propio Arnes en más de una ocasión. Aunque nunca es tarde si la dicha es buena, eso siempre.

Total, que echamos un buen rato probando pasos aislados y uniendo secciones. El último cambio es llegarle al primer romo de la bandeja sacando mano derecha desde el cazo romo lateral que hay más abajo. Pilla más lejos que otras presas, pero al colgar más del romorl pos se hace mejor...

David me ayuda a matizar definitivamente el paso que no me salía el otro día: para juntar manos en la primera presa de la bandeja, tengo que apretar bien el pie izquierdo en la regletica pinchuda -algo que yo ya sabía-, y además meter una caña con el dere en el plano vertical de la entrada a la variante directa ("Buscando a Klem"). Marca la diferencia para los que no vamos bien en romos.

Se hace un poco tarde -¡ya era tarde cuando salí de casa!-, así que Guille, Bea y el Arnes marchan. David se queda con la idea de probar conmigo de nuevo el Caracol. En esto aparecen unos chavales que también quieren toquetear las catorce mil variantes de la Travel, así que compartimos colchos. Un par de pegues fallidos me dejan "tocao", y aunque sigo sintiéndome flojo, y pesado, sé que tengo el bloque a punto, así que suelto la de "voy a darle el último y nos movemos".

Ésta es la historia de uno de esos días en los que las cosas no ocurren como las esperabas. Salgo de casa tarde y desganado, con la completa impresión de que me va a llover. Llego a mi bloque y, donde me imaginé solo, me encuentro a unos amigos que me cambian los planes y con los que disfruto el triple la escalada y me lo paso diez veces mejor. No me siento fresco, y aun así me las apaño para hacer progresos en un bloque en el que hace unos días ni me meneaba: lo veo posible, pero posible del de "hoy, aquí, ¡¡en el siguiente pegue!!". A casi las 22:00 ya, me encuentro a mí mismo a unos 3 metros del suelo peleando la salida, y encadenando con el apoyo de David y de un grupete de chavales a los que acabo de conocer, y que portean con sus brazos hacia arriba mientras gritan eso de "¡Vamos Charly, venga que ya lo tienes...!"

Increíble, un subidón totalmente inesperado. La verdad es que ha sido una buena "indición" de motivación para mí. Claro que a la vez no entiendo nada, creí que estaba bastante flojo. Y lo cierto es que lo estoy, no lo digo por decir, flojo pero "flojo flojo" (telita, ya sabes que si lo dices dos veces... jejeje).

Nos movemos rápidamente al Caracol. Resulta que el pasado lunes había un tipo probándola y nos dijo que tenía truquele!!! Aunque incluso con esas sigue siendo bastante duro: las tres presas posibles de arriba son una mieeeeerda, y te quedas todo precario de pies en dos adherencias de esas que si eres buen pedricero no te parecen tan infernales como a nosotros... Aprovechamos para darle todos los pegues que podemos y así matizarla -si es que la cosa se puede matizar más-, hasta que David vuelve a patinar una vez más y pone la sensatez con una de sus perlas: "¡¡Vámonos niño que no me veo ni los pies!!"


Nos ha vuelto a pasar...

Creo que he dado con la pista de audio definitiva para los vídeos de asedio, una súper estúpida que me recuerda mogollón a la música de la cantina de Star Wars (toma, aquí van 10 horas, http://www.youtube.com/watch?v=FWO5Ai_a80M, y digo yo quién colgará estas cosas*#!?).

Ahí va un vídeo al que he titulado "Travel Pawa", con un poquito de asedio al final (y en el capítulo de hoy: "El caracol", 7a). Puedo prometer y prometo que, salvando el fundido a negro de los últimos 5 segundos del vídeo, la parte final en la que se nos va la luz es exactamente lo que salió de la tarjeta de la cámara. La pregunta es: ¿Tú crees que se nos hizo de noche?




Así que nada, muy contento y a la vez flipando. Supongo que, aunque suene horriblemente a topicazo, hay mucho de verdad en esto de que si sales a practicar tu deporte favorito sin preocupaciones y únicamente piensas en divertirte, todo parece fluir. ¡¡Y últimamente no hacemos otra cosa que divertirnos!! -a ver qué remedio, estamos como para apretar...-. A fin de cuentas de eso se trata ¿no?, de disfrutar todo lo que se pueda y, con práctica, aprender a escalar cada día un poquito mejor. Aunque supongo que a todos se nos olvida bastante a menudo... ¡¡¡Y rrrrreeediosss a mí más que a nadie!!!

También tengo la completa sensación, estos días, de que en efecto es muchísimo más importante salir a roca más a menudo que agobiarse con temas como la dieta, por ejemplo. No digo que alimentarse bien no sea importante, está claro que lo es. Me refiero a que, de todos los cambios significativos que podemos y solemos hacer, probablemente aumentar la frecuencia con la que salimos a roca sea el que más nos acercará a ese objetivo que estamos intentando conseguir. Claro que todo ayuda -entrenamiento, descanso, alimentación, técnica, condiciones...-, pero los cambios significativos suelen venir provocados fundamentalmente por los hábitos, y la roca sigue pareciéndome el más completo de todos ellos. ¡Digo yo eh!

En mi proceso personal de investigación de la filosofía PUF-PUF -en la cual nos centraremos con detenimiento más adelante-, estoy experimentando para "desrelacionar" variables y condicionantes que, de algún modo u otro, han quedado grabados en nuestro bagaje deportivo, personal e incluso diría emocional, para trabajar en la mayoría de los casos de manera destructiva y en contra de nosotros. Cosas como "hace bastante que no escalo, así que está claro que hoy ni me meneo"; o del tipo "esta semana no he entrenado, y además me he pasado con la comida, así que no encadeno"; y un largo etcétera. Lo malo es que -coincidiréis conmigo- todos estos pensamientos suelen ser negativos y terminar en algo así como "no encadeno". Y de primeras esto, por supuesto, no tiene porqué ser así.

Lógicamente, estas variables dependerán bastante del tipo de escalada que hagamos y del objetivo concreto que tengamos, entre otras muchas, muchísimas cosas. Ya veremos a dónde nos lleva el estudio...

Mañana he quedado con Miguel para ir a los sectores de arriba de Patones -¡ya están abiertos!-, así que a ver qué tal en vías. De momento voy a disfrutar de una buena cena para continuar con mi estudio, todo sea por la ciencia... Además, hay que cuidar bien de uno mismo y hacerse un regalo de vez en cuando y pensar: "Hoy me lo he ganado... igual que cualquier otro día del año".


Judías verdes, huevos fritos (de gallinas felices, of course), media barra de pan y una cervecita...
¡¡¡Así si!!!

jueves, 13 de junio de 2013

UN HUERTO = UN TOMATE

En mi humilde opinión, ha pasado ya bastante tiempo desde que uno podía acercarse a una tienda cualquiera y, a un precio completamente normal, comprarse algo tan simple como es un tomate. Un tomate de verdad.

Aun a riesgo de caer en el tópico de "las cosas no son como las de antes", no cabe duda de que lo que hoy nos venden en la gran mayoría de establecimientos es algo que, si bien se parece a un tomate -es rojo-, no tiene el tacto que tiene un tomate, ni tampoco huele como un tomate, y -ni que decir tiene- no sabe, ni por asomo, como sabe un tomate. Por no hablar, claro está, de que tampoco tiene la misma porción de nutrientes que un tomate de los buenos nos aportará: una gran variedad de minerales fundamentales importantísimos, 300.000 millones de vitaminas por lo menos, y una extraordinaria combinación de licopeno y otros antioxidantes beneficiosos para la salud cardiovascular, la vista y las defensas, y que además ayudan al organismo a reducir el envejecimiento celular y a prevenir el desarrollo de diferentes tipos de cáncer.

Vamos, lo que viene siendo SALUD, en mayúsculas, en cada delicioso bocado. Si quieres saber más, basta con tomarse un minuto y buscar en Google "nutrientes tomate" o "beneficios tomate" (cualquier cosa por el estilo) para alucinar con lo increíble y saludable que es esta fruta... o este fruto... o esta verdura... o esta hortaliza... ¡¡Jajajaja el mítico debate que continúa todavía abierto en las calles!!

Claro que alguien dirá que, hoy por hoy, no sería posible comprar tomates en el súper de la esquina si no fuese por la industrialización de la agricultura, si no fuese por las macroproducciones, y si no fuese por la investigación genética y por el uso de pesticidas y fertilizantes que permiten a) dar con las mejores cepas para el cultivo, b) protegerlas de las inclemencias y de las diferentes plagas posibles, y c) darles el suministro de nutrientes necesario para que crezcan y maduren en un corto período de tiempo. Y otra cosa que tampoco resultaría posible sería cubrir la ingente demanda de éste y otros alimentos agrícolas -sobre todo cereales- ni, por supuesto, la producción de estas cantidades sería económicamente viable para cualquiera interesado en cultivar y producir.

Para los que le sacan punta al tema no me defiendo: los que opinen así probablemente lleven una buena parte de razón. Aunque mucho me temo que éste es uno de esos temas con una laaarga disyuntiva entre una buena lista de ventajas y otra igual de inconvenientes y, la verdad, no tengo ni idea de este asunto -mi única idea de cultivar es que "hay que regar las plantas", ya ves tú-.

Lo cierto es que no se podría ser más ignorante que yo en este debate: no sé nada de agricultura, y menos aun de economía. Pero lo que estoy diciendo es algo muchísimo más sencillo que todo esto. Y es que la única manera de comerse un tomate -repito, un tomate de verdad- es, hasta donde yo alcanzo a entender: o bien comprándolo por un "incómodo" precio en cualquiera de las tiendas ecológicas que tan de moda están en estos tiempos -que son maravillosas, nadie lo niega-; o bien -la mejor opción, a mi parecer- puedes plantar tus propias plantas.


¡Mira qué feliz el tío con su matita de tomate!

Es una idea muy romántica la de la huerta. Simplemente, plantas lo que tú quieras y después cuidas de que no falte tierra, sol y por supuesto agua, mucha agua. Y entonces ocurre algo que a mí aún me sigue pareciendo mágico: semana tras semana, te quedas maravillado al ver cómo crece cada vez más y más verde donde antes no lo había, y cuando aparecen los frutos puedes apreciar cómo cambian de color y de tamaño de un día para otro. En otras palabras, "ves cómo ocurre": así se forman los tomates. Por no hablar del momentazo de cortar medio minuto antes lo que necesitas para hacer tu ensalada, o tu gazpacho, o tu salsa. O de la satisfacción que supone saber que lo que cortas es, exactamente, lo que te quieres comer, y nada más. Nada de fertilizantes, ni de pesticidas. Nada de química en tu plato. Sólo tierra, y sol, y agua. Y todos los nutrientes del mundo. Y el mejor sabor que puedas imaginar, un sabor de esos que no te gustaría olvidar nunca.

Suena maravilloso y es porque, en efecto, lo es. Ya lo creo que lo es.


Poco verde, mucha tierra, y alguna plantita torcida...
¡Por algo se empieza!

Sin embargo, cuidar un huerto conlleva también -en función del tamaño, sobre todo- tiempo y esfuerzo, y en ocasiones puede requerir un duro trabajo físico, además de una buena dosis de paciencia, bendita paciencia. Desde el "crudo" suelo hasta el delicioso gazpacho hay que: desbrozar, arrancar malas hierbas, doblar el lomo, quitar palos, hojas, raíces y piedras, levantar la tierra con azadón, cribar, volver a doblar el lomo, palear, cargar, rastrillar, quitar más palos, hojas, raíces y piedras, arar, plantar (cuando no has tenido que hacer además tus propios semilleros), regar, regar otra vez, volver a doblar el lomo, lidiar con los topos, volver a regar, vigilar los pulgones, otra vez regar, fumigar planta por planta con insecticidas orgánicos que tú mismo has preparado hirviendo ajos (wtf*#!?!), observar con regularidad, más regar... ¡Y volver a doblar el lomo una vez más!

Mucho curro. Pero sin duda, sin ningún tipo de duda, ver crecer tu propio huerto verdaderamente ecológico bien merece el esfuerzo. Y aunque sea un trabajo duro, es también uno de esos que puedes encontrar placentero y disfrutar mientras lo haces. Además, visto lo visto, me parece una de las ocupaciones más saludables y reconfortantes en las que emplear el tiempo, qué quieres que te diga.


Viví es una hortelana más que consumada, y desde hace ya
unos pocos años conoce bien lo que es doblar el lomo

Además, parafraseando a mi amigo Iván -y no podría estar más de acuerdo-, "antes que echarle a las plantas productos químicos y recoger cientos de frutos prefiero darles únicamente agua, aunque recoja un sólo tomate". Uno sólo. Y bastará para que todo cobre sentido. ¡¡¡Y es porque será un tomate de verdad!!! Y podremos comprobarlo al mirarlo: es feo, está lleno de bultos y tiene manchas; al tocarlo: aquí está duro, aquí blando, y es bien carnoso; y al olerlo: huele a fruta, a vitaminas, a sol, a tierra, a agua, a salud -no sé qué es pero huele delicioso-. Pero por encima de todo, lo comprobaremos al probarlo. Todo el esfuerzo realizado, el tiempo, no importará. El duro trabajo se olvidará. Las dudas que aún tuviéramos se irán. Cualquier discusión posible, cualquier debate, desaparecerá. Y entenderemos por qué habrá merecido la pena.

"Esto sí..."

Me ha parecido cojonudo un vídeo de la ONG "Veterinarios sin fronteras" sobre los tomates, y los no tan tomates. Merece la pena verlo, es súper divertido. Los protagonistas son Joaquín Reyes y Carlos Areces, de Muchachada Nui... ¡¡¡NUI!!! Ahí va el enlace:


Por supuesto, en términos prácticos piensa que quien dice tomates puede estar diciendo lechugas, o pimientos, judías, calabacines, acelgas, pepinos o zanahorias, o también pimientos chowrisewros... Y tampoco es que haga falta un "terreno" donde plantar, ¡¡con una maceta y una ventana queda el tema apañao!!

Yo he tenido mucha suerte este año, y me han hecho un regalazo muy especial que me ha hecho un montón de ilusión: estoy "de prestao" en la huerta de Viví, ya que no iban a utilizar parte del suelo y me han dejado plantar a mí. ¡¡Muchísimas gracias!! Y claro, ahí no queda la cosa, lo mejor es que me ayudan más de lo que yo mismo hago, y que además de disfrutar como un enano estoy aprendiendo bastante -normal cuando no se tiene ni idea y alguien generoso comparte lo que sabe-. Hemos pasado la tarde del jueves plantando, y aunque casi me la cargo rastrillando a cholón donde acabábamos de plantar, hemos conseguido dejar listos y regados los tomates, las judías y las lechugas. Aunque realmente hemos currado dos -Viví me enseñaba cómo hacer y yo hacía- y mientras 8 miraban, muy español eso...

Aquí pongo un vidiete que he hecho con mi Go Pro, un timelapse de estos de hacer una foto cada x tiempo -5 segundos en este caso- y juntarlas todas -unas 1500- en un pase acelerado. ¡Muy divertido! La Viví se meaba al verlo...




Resumiendo, que como soy bien novato en el tema, en principio sirva este verano de prueba con los tomates y cuatro cositas más, a ver qué sale. Además, necesitaremos tener un poco de suerte porque está haciendo un tiempo bastante raro, y el calor veraniegoorl está tardando demasiado en "entrar" (ya se me están pegando hasta las expresiones de campesino...). Espero aprender todo lo que pueda con la ayuda de Viví para, más adelante, seguir plantando y cultivando ésta y muchas otras verduras y hortalizas..... ¿O eran frutos?

domingo, 9 de junio de 2013

¡¡¡ESTO NO ES SERIO!!!

"Pues lleva todo el día que parece que va a llover"...
"Me duele la tripa"...
"Pero si al final...¿¡Sólo somos tres!?"

Cuando se va a hacer bloque con estos ánimos sólo se puede esperar una cosa: ¡¡¡DESASTRE!!!

Así que "vamos a un sitio cerca" -Cantocochino Oeste-, y le damos a lo más fácil que encontramos de la forma más triste que se haya visto. La poca técnica que alguna vez tuvimos ¿¡¿a dónde se fue?!?

Empezamos mal: Sara se deja la piel...............en el primer pegue. Mientras, el Carlaez se olvida de que subir con pies de gato y calcetines es el broche de la mínima elegancia... ¡Muy triste oiga!





Clave del éxito #36: Cepillar como si no hubiera un mañana
("Los chicos de mantenimiento" se lo tomaron muy en serio)

A Sara le entró la inspiración fotográfica y se cascó unos cuantos de gigas...




Clave del éxito #184: No añadir entradas "porquesit" de 8c

Aquí tenemos la secuencia de su pegue más decente:





Clave del éxito #91: Arquear los romos

La falta de seriedad va en aumento, y el Charly empieza con sus tontunopegues en los quintillos. La Sar se viene arriba y se marca una chincheta de 4º al indignoflash. Madrecita del amor hermoso, qué estampa...



"¡Este bloque está lleno de vaginaaaaaaas!"


Clave del éxito #147: Ballenato
(Cuando portear y protegerse de las coces se funden en un mismo gesto...)

Capitán Deberes haciendo de las suyas

Al ladito tenemos el bloque de la "Travel Power". Nos pica la curiosidad debido a un vídeo maravilloso que hemos visto en yutuba:


Así que ala ala, a probar. Claro que cuando llevas un par de semanitas metido de lleno en el más puro mesociclo del sofá y los carbohidratos, pues hay más bien poca chicha que rascar. El Charly no entendió siquiera la transición a la bandeja roma (más bien ni se meneó), y tampoco vio clara la salida. "No había buen tacto" dice. Claaaaaarooo...






Clave del éxito #23: Tocar y tocar cantos

Un intento de salida de lo más indigno...

El Capi tampoco pudo con "La huevera" (6a!?!), y no será por la cantidad de pegues que le dio. Ni por los merluzazos que le metió al romo...


Por la foto podría imaginarse una escalada potente, segura, elegante...

¡¡¡Por eso hemos puesto también el vídeo juas juas!!!




sábado, 8 de junio de 2013

NOTA AL LECTOR 1

Aunque seguramente sea más una cuestión de tiempo ir conociendo la perspectiva del blog y su mensaje (si es que hubiera alguno), una breve aclaración podrá ser de utilidad para no llevarse a engaño, por si existiera alguna duda:

No se trata -jamás- de decirle al lector lo que tiene que hacer. Ni de lanzar al aire grandilocuentes lecciones de vida. Ni de deslumbrar con la lógica más absoluta y las conclusiones más asombrosas. Ni de regalar con actitud categórica innumerables consejos cargados de sabiduría. Ni de sentenciar con tono experto qué es lo correcto y qué no lo es. Ni de juzgar gratuitamente y diferenciar lo que está bien de lo que está mal.

Ni siquiera es el objetivo ayudar, por noble que esto pudiera sonar. Ni tampoco proporcionar una dirección, un camino, un sentido, o al menos unas pautas para enfocar esta vida que todos compartimos, tan sólo una pista que nos guíe y nos ayude a encontrar las tan preciadas respuestas a las preguntas con las que cada uno vive cada día y duerme por las noches.

No. No hay tales lecciones, ni tales conclusiones, ni tales consejos. Ni sabiduría, ni experiencia, ni juicio, ni dirección, ni enfoque, ni pistas. Ni por supuesto tales respuestas. Estamos perdidos y como cualquiera -si no más que nadie-, yo también lo estoy.

Sólo hay preguntas. Sé que tan pronto opino, experimento, tan pronto me adentro en lo desconocido y creo haber vencido el miedo, regreso de nuevo a la pregunta original, o quizás a una anterior. Y vuelvo a empezar. Así que, si he tenido la sensación de avanzar habrá sido -como mucho- hacia atrás, hacia la raíz. "Sólo-hay-preguntas -creo yo-, nada más".

Sólo cavilo en voz alta mientras camino. Sólo comparto mi búsqueda con quien quiera, como yo, abrir cada vez más y más los ojos y los oídos.

Con suerte, el día traerá más preguntas.

INTRO

¡¡¡Bienvenido a mi humilde blog!!!

Si prefieres puedes llamarlo "In search of don't know what", es lo que significan las letras "dkw"  ; )

Es poco más que un cajón desastre que nunca terminaré de ordenar, una pequeña habitación que voy decorando poquito a poco con recortes de aficiones y temas tan diversos como la escalada y los deportes en general, la fotografía y la videocreación, los viajes, la música, la escritura, el arte y la denuncia social, entre otros. Todos ellos me inspiran y me motivan, y me parecen tan dispares como inseparables. Cada día se funden a la perfección en esta visión que tengo, ajustando el color del cristal con el que miro, conformando esta interpretación que a menudo hago de la vida como una metáfora -un viaje, un camino hacia delante, una búsqueda continua, quién sabe de qué- y que resumo y comparto en el blog.

¡¡¡Te animo a que lo descubras por ti mism@!!!


Flores en el precioso jardín de Solange

Podría decirse que, salvando la esencia -los orígenes, las motivaciones, los porqués y para qués, y todas las preguntas importantes en torno a esta parcelita digital-, este blog es sin duda uno más de un millón. Es gratuito, y está hecho a base de sencillas plantillas que seguramente reconocerás -nada nuevo-. Como todos pretende ser una vía de comunicación, un punto de encuentro para intercambiar experiencias y opiniones. Como todos pretende ofrecer, interesar, suscitar, emocionar... Como todos pretende aportar un mensaje claro y simple, positivo, quizás desde una perspectiva diferente, especial, claro está con el sentido del humor siempre presente. Como todos pretende ilustrar: acompañando hermosas imágenes con valiosos mensajes; posteando vídeos con breves historias en las que podamos identificarnos; reseñando aquellos enlaces que más interés puedan despertar; compartiendo algunas palabras que, quizás, nos puedan ayudar a aprender algo nuevo. Este blog pretende todo esto y mucho más -también como todos, por supuesto-.

Sin embargo, es posible que topes -inesperadamente- con algo más, algo que te guste, que pique tu curiosidad, algo que te sorprenda gratamente, casi como si lo desearas. Podrías recordar algo de lo que al principio fuiste, algo de lo que verdaderamente eres, algo auténtico, sincero, original, algo puro. Algo que quizá creíste olvidado para siempre, y que aun late. Podrías destapar algo de ti, algo genial y admirable, algo pequeño y, sin embargo, extraordinariamente humano, algo que probablemente ya tenías y que llevabas tiempo deseando expresar. Podrías respirar y, al hacerlo, percibir que sopla un viento diferente, un viento que siempre ha estado ahí -esperando a que lo descubras- y que ahora empiezas a comprender. Como un niño que descubre por primera vez la magia.

Podrías entender, en efecto, que incluso el más largo de los viajes comienza con un simple paso, como se suele decir. Que la punta del iceberg no es más que el principio. Quizás entonces -sin ser éste el fin-, podrías descubrir este blog como uno entre un millón.

Podrías, un día, encontrar algo maravilloso que agita tu interior, y te mueve. Algo simple, pero definitivamente bueno. Si por fortuna éste es el caso, probablemente se deba a que ya antes tenías la necesidad de encontrarlo.

Al fin y al cabo, es posible que tú también estés buscando algo. Aunque ni siquiera sepas exactamente lo que es.

Como todos.